Un ASW 19 se rompe en picado desde 6.700 m tras una pérdida de control en vuelo de onda
Vuelo de onda a sotavento de los Jeseníky que alcanzó 6.759 m: tras unos nueve minutos sobre 6.600 m, el piloto perdió la capacidad de controlar el ASW 19, que entró en un viraje descendente a la derecha, ganó velocidad y perdió ambas alas; el piloto falleció y el planeador quedó destruido. La causa de esa pérdida no se estableció, pero no pudo excluirse una incapacitación por hipoxia o fatiga. Pasó 52 minutos sobre 4.000 m, donde se exige oxígeno continuo, y no pudo determinarse cómo usó el oxígeno a bordo. Nadie advirtió que el planeador no había regresado, y los restos se hallaron al día siguiente.
- Largo viaje y ascenso en onda: El piloto recogió el planeador en su aeródromo base hacia las 04:15 y condujo unas cinco horas con el remolque hasta Mikulovice. Allí lo montó, despegó a remolque a las 11:27 y conectó con la onda.
- 52 minutos sobre 4.000 m: Ascendió por etapas hasta 6.759 m: pasó 52 minutos sobre 4.000 m, donde las normas exigen oxígeno continuo, y 19 minutos sobre 6.000 m. Llevaba a bordo una botella de 2 litros.
- Uso del oxígeno sin determinar: La botella y su válvula estaban demasiado dañadas para probarlas, sin indicio de máscara o cánula en uso. Según el informe, la falta de sueño y el frío habrían reducido su resistencia a la hipoxia.
- Control perdido sobre 6.600 m: Entre capas de nubes, el planeador entró en un viraje descendente a la derecha a unos 6.671 m. La traza se volvió errática, con una velocidad respecto al suelo derivada de 402 km/h en un punto.
- Fallo de las alas en picado: En los últimos 57 segundos el picado se acentuó con velocidad creciente. Ambas alas se sobrecargaron, probablemente superando la velocidad o el factor de carga permitidos, y se separaron en vuelo.
- Hallado al día siguiente: El fuselaje se estrelló casi verticalmente contra una ladera boscosa a 826 m MSL y restos de las alas quedaron hasta a 6 km. Nadie notó que no había aterrizado; se halló a las 12:09 del día siguiente.