Una remolacha perfora el fuselaje de un Ventus 2cM tras griparse el motor en despegue autónomo
En un despegue autónomo desde Zábřeh, el piloto de un Ventus 2cM resultó ileso y el planeador sufrió daños importantes cuando su motor se detuvo a 70–80 m AGL y el piloto aterrizó de frente en un campo de remolacha. Tras despegar a masa máxima, la potencia reducida limitó el ascenso a unos 1–1,5 m/s en vez de 2,2 m/s y por ello el piloto viró 45° a la derecha para evitar Kravaře. El motor repuntó, se detuvo y un rearranque falló. El tren, sin extender del todo, se replegó en la toma y una remolacha perforó el fuselaje. El fabricante halló un pistón gripado; la causa indicada fue el fallo del motor y un aterrizaje en superficie inadecuada.
- Despegue autónomo, masa máxima: El piloto hizo un despegue autónomo desde Zábřeh hacia las 10:30 para un vuelo local de práctica, con la masa máxima de despegue de 525 kg, incluidos 50 l de lastre de agua.
- Potencia reducida en el ascenso: Poco después de despegar el piloto notó una potencia reducida del motor: el planeador ascendía a unos 1–1,5 m/s en lugar de los habituales 2,2 m/s. Viró unos 45° a la derecha para evitar Kravaře.
- El motor se detiene a 70–80 m: El motor recuperó entonces potencia, con un ascenso de 2–3 m/s, y se detuvo a 70–80 m AGL; un rearranque con el motor de arranque falló. El fabricante halló después un pistón gripado.
- Aterrizaje de frente, tren sin extender: Con poca altura, el piloto decidió aterrizar de frente en un campo de remolacha al norte de Kravaře y tocó el suelo en unos 20–25 s, antes de que el tren estuviera extendido del todo.
- Tren replegado, remolacha perfora: Al tocar el suelo el tren se replegó y el fuselaje se asentó en el campo, donde una remolacha lo perforó por delante del tren. El piloto resultó ileso.