Un L-13A Blaník aterriza con dureza tras aplanarse su senda de planeo a 30 m en final
Tras una reacción tardía de la tripulación a un hundimiento en final, un L-13A Blaník aterrizó con dureza durante una práctica de tomas en Hosín; el piloto y el instructor resultaron ilesos y el planeador sufrió daños importantes. A unos 30 m la senda se aplanó; en el gradiente de viento la velocidad bajó y la tasa de descenso aumentó, y a unos 10 m el planeador se hundió. Un testigo no vio una senda más pronunciada ni un cierre parcial de los aerofrenos, y vio el timón de profundidad a fondo arriba solo a cerca de 1 m. Otros pilotos mantuvieron allí la velocidad ese día empujando suavemente el mando o cerrando parcialmente los aerofrenos.
- Aterrizaje en zona marcada: Un piloto con licencia reciente en formación continua y un instructor despegaron con cabrestante de la RWY 06R, en su tercer circuito juntos, para aterrizar en una zona marcada de la RWY 12, sin uso.
- Viento de 080–100° a 22–30 km/h: El testigo indicó un viento de 22–30 km/h de 080–100°; el instructor, de 26 km/h de 100°. Las aproximaciones ese día se hicieron contra el viento y con una senda pronunciada.
- Planeo aplanado a unos 30 m: A unos 30 m la senda de planeo se aplanó. El planeador siguió descendiendo por esa senda y su tasa de descenso aumentó al entrar en el gradiente de viento cerca del suelo.
- Velocidad perdida, se hundió a 10 m: La velocidad disminuyó en el gradiente de viento. Un testigo no vio que la senda se hiciera más pronunciada ni que se cerraran parcialmente los aerofrenos; a unos 10 m el planeador se hundió.
- Aterrizaje duro; ambos ilesos: Un testigo vio el timón de profundidad a fondo arriba a cerca de 1 m antes del aterrizaje duro. Ambos resultaron ilesos; quedaron deformados el fuselaje inferior y el anclaje del tren principal.