El tubo de mando de profundidad de un Glasflügel 304S se fractura por corrosión en remolque
Un piloto resultó gravemente herido y su Glasflügel 304S sufrió daños graves cuando el tubo de mando de profundidad se fracturó en un despegue remolcado en Briggs y lo dejó sin control de cabeceo. El planeador se separó del cable con el remolcador a unos 90 m, viró a la izquierda y aterrizó con alas niveladas; el cono de cola se desprendió. El tubo estaba corroído en toda su superficie interior: el agua entraba, pero sin orificio de drenaje en la base no podía salir. Ya se había abierto longitudinalmente cerca del extremo superior, una fisura que el mecánico habría visto al retirar el manguito de goma en la inspección 24 días antes.
- Sin orificio de drenaje en el tubo: El tubo de mando de profundidad alojado en la deriva no tenía orificio de drenaje en su extremo inferior, de modo que el agua que entraba en él no podía salir.
- Corrosión interna adelgaza el tubo: El agua, entrada probablemente por un orificio testigo cerca del extremo superior o aportada por el aire húmedo, corroyó el tubo en toda su superficie interior y redujo el espesor de su pared.
- La inspección no detecta la fisura: El tubo ya se había abierto longitudinalmente cerca del extremo superior. Según el informe, el mecánico habría visto la fisura al retirar el manguito de goma en la revisión de aeronavegabilidad.
- El tubo se fractura en el despegue: Durante el despegue, el tubo debilitado se fracturó por sobrecarga cerca de la horquilla del extremo inferior, y el piloto dejó de tener control del timón de profundidad.
- El cable se suelta a unos 90 m: El planeador se separó del cable de remolque con el remolcador a unos 90 m sobre la pista, y viró a la izquierda.
- Cono de cola separado en el aterrizaje: El planeador tomó tierra con alas niveladas. El cono de cola se separó del fuselaje trasero y el piloto resultó gravemente herido. El remolcador y el cable de remolque no sufrieron daños.