Un SZD-51 aterriza con dureza tras desconectarse el timón de profundidad en vuelo
El piloto resultó herido y el planeador con daños importantes en un aterrizaje duro tras desconectarse en vuelo el mando de profundidad, que había quedado sin asegurar durante el montaje. En un vuelo local, al no poder subir tras la suelta, el piloto regresó pero sintió una dificultad creciente para mantener la actitud. En aproximación el timón de profundidad dejó de responder y, pese a una acción franca de encabritar, el morro no subió; el planeador tocó con dureza la pista, de morro. La conexión era poco común; sin formación en ella, el piloto no podía detectar el fallo en una revisión prevuelo, que no revela una conexión sin asegurar.
- Vuelo local, sin ascendencia: Tras un remolque para un vuelo local, el piloto no pudo subir tras la suelta y regresó al aeródromo.
- Profundidad sin asegurar en el montaje: Durante un montaje inhabitual en el club, la conexión del mando de profundidad — de un tipo poco común — no se había asegurado bien, y el supervisor no la verificó.
- Pérdida de cabeceo en vuelo: En vuelo, el mando de profundidad se desconectó; el piloto tuvo una dificultad creciente para mantener la actitud.
- Recogida imposible: En aproximación, el timón de profundidad dejó de responder y una acción franca de encabritar no tuvo efecto.
- Aterrizaje duro, de morro: El planeador tocó con dureza la pista, de morro, y se detuvo a unos 300 m del umbral.
- Piloto herido, planeador dañado: El piloto resultó herido; el planeador quedó con daños importantes en la parte baja del morro y el estabilizador.