Pala del cubo de hélice de un Duo Discus T se desprende por fatiga y daña el alerón
Un Duo Discus T sufrió el desprendimiento de una pala de hélice cerca de Droxford; los ocupantes resultaron ilesos. El piloto arrancó el motor a ~760 m para cruzar el Solent. Tras ~5 min a ~920 m, un golpe y vibraciones intensas indicaron la pérdida de la pala. La pala se alojó en la raíz del ala izquierda y dañó el circuito de mando de alerones. El piloto apagó el motor, cedió los mandos al pasajero para asegurar objetos sueltos y eligió un campo de rastrojo de cara al viento, donde aterrizó sin daños. La causa fue una fisura por fatiga en los bloques del cubo Technoflug, conocida desde 2006; un cubo rediseñado existía desde 2013.
- Arranque a ~760 m para cruzar el Solent: En condiciones de vuelo a vela pobres durante el trayecto de Halton a Bembridge, el piloto desplegó y arrancó el motor sustentador a unos 760 m sobre el nivel del mar para preparar el cruce del Solent.
- Fatiga conocida en el cubo de hélice: Los bloques del cubo de la hélice Technoflug FL5.110/83AV presentaban un problema de fisura por fatiga del metal conocido desde 2006; el fabricante del planeador emitió notas técnicas y añadió en 2011 una inspección diaria del cubo. Un cubo rediseñado (bloques de igual tamaño) está disponible desde finales de 2013.
- Pala se desprende a ~5 min a ~920 m: Tras unos 5 minutos de funcionamiento del motor a ~920 m sobre el nivel del mar, se produjo un fuerte golpe y vibraciones severas cuando una de las cinco palas de la hélice se desprendió por rotura de dos segmentos del bloque del cubo.
- Pala alojada en raíz del ala izquierda: La pala desprendida quedó alojada en la raíz del ala izquierda y dañó el circuito de mando de alerones; la pala adyacente también resultó dañada por el impacto, y el motor se desplazó sobre sus soportes flexibles por las fuerzas de desequilibrio.
- Motor apagado; objetos asegurados: El piloto cortó el encendido y dejó que la hélice dañada se detuviera. Cedió brevemente los mandos al pasajero (también piloto) mientras aseguraba objetos sueltos —como el GPS— que las vibraciones habían desplazado por la cabina.
- Campo elegido con mínimo uso de alerón: Al retomar los mandos, el piloto notó una restricción en el movimiento del alerón. Seleccionó un campo de rastrojo cercano de cara al viento, a unos 10–12 km, que exigía mínima entrada de alerón, y replegó el motor para la aproximación.
- Aterrizaje fuera de campo, sin heridos: El planeador aterrizó en el campo de rastrojo seleccionado sin daños adicionales ni incidencias. Los daños quedaron limitados a la hélice, marcas de escombros en el fuselaje y la zona de raíz del ala y alerón. Tripulación y pasajero resultaron ilesos.