ASH 26 E golpea árboles en final — sin aproximación directa, tiempo empeorando
El 11 de junio de 2011, el piloto de un ASH 26 E falleció al golpear el planeador árboles ~580 m antes del umbral de la RWY 29 en Mönchsheide; daños considerables. En lugar de una aproximación directa con ~285 m de margen, voló por el circuito norte, descendiendo a ~145 m en base y ~95 m al inicio de la final bajo lluvia ligera y viento variable. Tras alinear la final a ~60 m aún a ~1 100 m del umbral, golpeó las copas de 15-20 m en el borde del bosque.
- Travesía con autolanzamiento: El piloto despegó de forma autónoma en un ASH 26 E desde el aeródromo de Mönchsheide para un vuelo de travesía de varias horas antes de regresar a aterrizar.
- Aproximación baja e indirecta: Al regresar, en lugar de volar una aproximación directa desde el lado derecho (este) del Rin con unos 285 m de margen sobre el aeródromo, el piloto optó por pasar por el circuito de tráfico norte, comprometiendo una ruta de aproximación más larga a altitud relativamente baja.
- Fatiga tras vuelo prolongado: El piloto había volado durante unas seis horas mayormente entre 600 y 1.200 m sobre el terreno, lo que probablemente redujo su rendimiento y juicio en la fase final del vuelo.
- Tiempo deteriorándose: En la zona de aproximación se registraron lluvia ligera y un viento cada vez más fuerte y variable, lo que degradó el rendimiento y complicó la apreciación de altura y distancia.
- Circuito bajo prolongado: El piloto cruzó al lado izquierdo del Rin a unos 200 m sobre el terreno, luego voló un través y base relativamente amplios hacia la RWY 29, descendiendo a unos 145 m en base e iniciando el giro final a unos 95 m con 95–112 km/h indicados.
- Demasiado bajo sobre árboles: Tras salir del giro final a unos 60 m sobre el terreno y a unos 1.100 m del umbral de la RWY 29, el planeador continuó en una aproximación final baja hacia el borde de un bosque con árboles de 15–20 m de altura, sin margen de franqueamiento ni de planeo suficiente.
- Impacto — piloto falleció: Poco antes de alcanzar el borde del bosque, a unos 580 m del umbral de la RWY 29, el motovelero golpeó las copas de los árboles y se estrelló en el bosque adyacente; el piloto falleció y la aeronave sufrió daños graves.